La Ermita de Santa Bárbara: Vigía de la Sierra

Un refugio del siglo XVI frente a las tormentas y el tiempo.

Elevada sobre un montículo en la sierra que lleva su nombre, la Ermita de Santa Bárbara se levanta como un símbolo de protección. Construida a finales del siglo XVI, su origen es una súplica grabada en piedra: solicitar la intercesión de la Santa contra los estragos de las tormentas.

El ascenso es un rito en sí mismo, marcado por las 14 estaciones del Calvario que guían al visitante hasta una edificación de sobria elegancia. De planta rectangular y tejado a dos aguas, su interior custodia un tesoro de color: un retablo único donde descansa la talla de Santa Bárbara, antigua patrona del municipio y protagonista indiscutible de las fiestas de Moros y Cristianos cada diciembre.